Cómo hacer crema pastelera

Tu receta fácil de crema pastelera

Crema pastelera fácil

La crema pastelera es como ese jersey de punto, por sí mismo es un poco aburrido, pero como relleno de otros elementos se convierte en la base para innumerables postres deliciosos. Pero por suerte, la crema pastelera no tiene porque ser siempre igual, se puede cambiar su sabor para que coincida con nuestro gusto en ese momento, pero de vainilla nunca pasa de moda.

Para ello hay que infusionar la leche con cualquier ingrediente que nos apetezca, por ejemplo, granos de café, frutos secos tostados, especias enteras, o vainas de vainilla.

Crema pastelera fácil

También podemos cambiar el sabor de la crema pastelera terminada añadiendo mantequilla de cacahuete, nutella, caramelo, especias molidas, chocolate derretido, extractos y licores.

Ahora sólo tienes que encontrar tu postre para rellenar o construir un postre completo alrededor de la crema pastelera. Tarta de galletas, bombas, bizcochos, obleas, etc. Todo lo que se te ocurra.

Ingredientes:

  • 900 ml de leche entera
  • 1 vaina de vainilla, partida y raspada o 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 5 huevos enteros
  • 2 yemas de huevo
  • 280 gr de azúcar
  • 85 gr de maicena
  • 1/4 de cucharadita de sal kosher

Elaboración de la receta:

Se pone la leche en un cazo a hervir con la vainilla de vainilla abierta. Cuando esté caliente, sin que llegue a hervir, se apaga el fuego y se aparta. Se deja reposar durante al menos una hora.

En otro recipiente, se baten los huevos y las yemas junto con las semillas de la vainilla, el azúcar, la maicena y la sal. Hay que mezclarlo bien para que no salgan grumos.

Mientras tanto, se vuelve a calentar la leche a fuego lento y se quita la vaina de vainilla. Si es necesario, se vuelve a añadir más leche para volver a tener los mismos mililitros.

Se vierte un poco de leche caliente en la mezcla de huevos y se empieza a mezclar energicamente para disolverlo bien. Se añade la mezcla a la leche caliente del cazo sin parar de mezclarlo.

Se calienta a fuego medio hasta que tenga una textura gruesa. Una vez que la mezcla empieza a burbujear, se continua con la cocción durante 1 minutos más, para disolver por completo la harina de maíz.

Cuando ya se tiene la crema pastelera lista, se coloca en un recipiente y se tapa con un papel de film que entre en contacto con la superficie. Así lo mantenemos hasta que enfríe y podamos usarlo.

Si se quiere utilizar y está muy apelmazado, se puede batir con la amadora y el batidor plano durante unos segundos para restaurar su textura cremosa.